Enseñale a tu mascota a distinguir sus juguetes

Enseñale a tu mascota a distinguir sus juguetes

A la mayoría de las mascotas les encanta jugar, pero no todas saben qué objetos son realmente juguetes y cuáles no. Muchos perros y gatos terminan mordiendo zapatillas, muebles o peluches de los chicos simplemente porque no entienden la diferencia. Por suerte, podés enseñarles a reconocer sus propios juguetes y a dejar en paz el resto de las cosas de la casa. Solo necesitás paciencia, constancia y un poco de conocimiento sobre cómo aprenden los animales.
Por qué los animales no distinguen naturalmente
Para nosotros es obvio que una pelota de goma es un juguete y una zapatilla no. Pero para un animal, lo importante es el olor, la textura y la disponibilidad. Si algo huele a su humano y es divertido de morder, se convierte en una invitación al juego. Por eso es fundamental marcar límites claros sobre qué se puede usar y qué no.
Elegí el juguete adecuado
El primer paso es encontrar juguetes que se adapten a la edad, tamaño y carácter de tu mascota.
- Perros: Buscá juguetes resistentes, que soporten mordidas y no se parezcan demasiado a objetos del hogar. Un peluche similar al de los chicos puede confundirlos. Mejor optá por sogas, pelotas o mordillos de goma.
- Gatos: Les atrae el movimiento y el sonido. Probá con varitas con plumas, pelotitas con cascabel o juguetes interactivos que estimulen su instinto cazador. Evitá hilos o piezas pequeñas que puedan tragar.
- Roedores y otros pequeños: Bloques de madera, tubos de cartón o túneles les permiten roer y explorar sin dañar su entorno.
Cuando elijas los juguetes, usalos solo en momentos específicos —por ejemplo, durante el juego o el entrenamiento— para que tu mascota los asocie con algo positivo y familiar.
Establecé rutinas claras
Los animales aprenden mejor con la repetición. Si siempre jugás de la misma manera y con los mismos objetos, se convierte en un hábito. Usá palabras o comandos fijos como “jugá” o “tu pelota” cuando saques los juguetes. Así, tu mascota asociará esas palabras con los objetos correctos.
Cuando termine el juego, guardá los juguetes. Esto le enseña que no puede tomarlos cuando quiera, sino que son algo que comparte con vos en momentos determinados.
Mantené la calma cuando se equivoca
Si tu mascota agarra algo que no debe, no la retes con dureza. Eso solo genera miedo y confusión. En cambio, retirale el objeto con calma y ofrecé uno de sus juguetes. Elogiala o dale una golosina cuando elija correctamente.
Por ejemplo, si tu perro toma una zapatilla, decile un “no” firme, sacásela y dale su pelota. Cuando empiece a jugar con ella, felicitálo enseguida. Con el tiempo, entenderá que elegir su juguete tiene recompensa.
Usá el olfato y la recompensa a tu favor
Los animales perciben el mundo principalmente a través del olfato. Podés aprovecharlo frotando el juguete con una golosina o usando un spray con aroma seguro para mascotas. Así, el juguete se vuelve más atractivo y fácil de reconocer.
Cada vez que tu mascota elija su juguete, premiála con una caricia, una palabra amable o una pequeña recompensa. Esa asociación positiva refuerza el aprendizaje.
Hacelo divertido y variado
Al igual que las personas, los animales se aburren si siempre juegan con lo mismo. Rotá los juguetes y presentales nuevas formas de juego. Esto mantiene su interés y reduce la tentación de buscar “nuevos juguetes” entre tus cosas.
También podés fabricar juguetes caseros: una caja de cartón con agujeros para el gato o un cubito de hielo con una golosina adentro para el perro. Lo importante es que sean seguros y estimulantes.
La paciencia da resultados
Enseñar a tu mascota a distinguir sus juguetes lleva tiempo. Algunos aprenden rápido, otros necesitan más repeticiones. Sé constante, pero amable. Con el tiempo, entenderá qué es suyo y qué no, y vos vas a disfrutar de un hogar más tranquilo y sin objetos rotos.
Dedicar tiempo a enseñarle buenos hábitos a tu mascota no solo mejora la convivencia, sino que fortalece el vínculo entre ambos. El juego deja de ser solo diversión: se convierte en una forma de comunicación y entendimiento mutuo.













